14 de febrero 2020
Son casi las 3 de la mañana, me encuentro envuelta en la falda de una oscuridad inmensa, unas manos me rodean culminando en un abrazo, ahí estás tú, apareces para compartirme tu tranquilidad y paz después de que hace algunos instantes intentaba escapar de una pesadilla. No tienes la mínima idea de cuánto agradezco a la vida por estos momentos, porqué son extraordinarios a pesar de que se den en una habitación pequeña sobre una cama que siendo para una persona, decidiste encartarme.
Puedo ver en ti una persona ambiciosa, una persona que tiene muy claras sus metas como la estrategia que usará para llegar a ellas. Veo como la vida te ha dado algunos golpes porqué me permitiste ver las marcas que han dejado en ti, los mismos. Los trayectos obscuros por los que haz pasado provocaron en ti una forma de brillar hermosa, que me ha cautivado desde el primer momento. Que seas mi compañía en las noches cálidas, donde no hay nada pasando en ese momento más que nosotros existiendo juntos ha sido de las mejores experiencias, no necesitas saltar de un paracaídas para sentir la suficiente adrenalina al punto de casi explotar, si encuentras a una persona que al menor contacto te encienda.
Me curaste poco a poco con tu risa, con tu protección y tus cuidados, sin saber que de verdad lo estaba necesitando. Gracias a ti me di cuenta de más fortalezas y debilidades que tengo, pero sobre todo como afrontar cualquier situación con la mayor responsabilidad posible. Han sido bastantes las conversaciones que hemos tenido respecto a experiencias vividas, respecto a cómo nos hemos sentido después de algún acontecimiento ya sea bueno o malo, desde saber cómo segmentar a las frutas y las verduras hasta los planes que tenemos a largo plazo cada uno, han sido los temas que hemos abarcado a lo largo de este tiempo, empatizar con una persona así, es bastante singular. Me fue complicado poder redactar esto sin sentirme abrumada, por la reacción que puedas tener al finalizar su lectura. Muchas veces hablamos sobre lo que representa estar involucrado sentimentalmente con alguien y nada más. No tuve la oportunidad de decirte que me gustabas porqué ya lo sabías. Es más que obvio que al compartir tanto tiempo con alguien se crea un lazo especial, cuando no es muy frecuente que ese tipo de cohabitación se dé. Bajo algunas o muchas circunstancias me hiciste saber que de la forma en la que te veía no era la misma en la lo hacías tu a mí, no está mal, todos tenemos la libertad de externar nuestros sentimientos y más si es a un oportuno tiempo. Pero eso no quiere decir que lo que yo piense de ti al día de hoy haya cambiado, te veo de la misma manera y es la misma sensación de regocijo al verte que la de aflicción si no estás. Todo esto te lo digo no esperando una respuesta similar, incluso ni respuesta alguna, necesitaba reafirmar lo que ya en su momento se supo. Me encanta pensar que sea el lugar en donde te encuentres te irá bien, que las personas de las que te rodees te dejen buenas vivencias, pero sobre todo que en cualquier situación en la que la que te encuentres, tengas bienestar y paz tanto mental como emocional
Este regalo no es algo usual, pero quería tener la certeza que de lo que te diera fuera algo que por primera vez en tu vida recibieras. Y creo que el hecho de que una persona te comparta un poco del concepto en el que te tiene es un buen detalle. Todos los días se tiene que celebrar tanto al amor cómo la amistad no sólo hoy, pero considero el día de hoy cómo un día especial digno de compartir este breve texto.
A ti que me lees, te dejo aquí un abrazo.
Monse P Cardona.💋